Gurazeni, Yūji Moritaka y Keiji Adachi

Gurazeni..Las probabilidades de leer un tebeo, véase Gurazeni, y de que al día siguiente le otorguen el premio Kodansha son escasísimas, pero reales. Y esto mismo me sucedió hace unos días cuando probé a leer el primer y único capítulo disponible de este manga de béisbol. Os dije ya en la reseña de Donten Solar Prism Car que no tenía demasiadas intenciones de comentar sinopsis ni datos que puedan encontrarse fácilmente en la Wikipedia o similares. Pero claro, ¿quién va a publicar algo así en España? Porque lo que tenemos aquí es básicamente un cómic adulto (o seinen) deportivo que trata el béisbol desde el punto de vista económico. Esto no tiene ni tendrá nunca cabida en el mercado español. Y creo que podría apostar fuerte por ello.
Gurazeni nos cuenta cómo un tipo ha llegado a jugar en la liga profesional de béisbol japonesa, pero que, al final, ha resultado no tener un gran talento. Podemos entender que un jugador profesional es bueno solo por estar ahí, pero en un ambiente tan competitivo, nuestro protagonista no destaca demasiado. Partiendo de la base de que hace mucho que dejó de soñar con ser una súper estrella, este señor con gafas ve su posición como un trabajo cualquiera: ha de esforzarse y darlo todo en los partidos para que el día de mañana le suban el sueldo.
Algo que da una pista importante sobre la realidad de la obra es el texto de la página que abre el tebeo. Está compuesta de una sola viñeta, y tiene la cara del protagonista en primera plana; alrededor, el texto, en primera persona, ofrece datos sobre sus ingresos (bastante altos) y edad, y reflexiona sobre si puede considerarse un hombre rico o no. Lo que me llama la atención es que en esta página de presentación el nombre del protagonista no aparece por ningún lado, y no es hasta varias páginas más tarde que conocemos quién es —y lo hacemos de manera indirecta, en una conversación entre él y su entrenador—.
Lo más interesante de este manga es, una vez más, poder demuestrar la versatilidad de las viñetas para expresar o contar historias de una manera única. ¿Quién querría leerse un artículo sobre el sueldo de los jugadores de béisbol? La capacidad que muestran los japoneses para narrar historias de los más inusitados temas demuestra que el cómic es un instrumento potentísimo de educación y promulgación cultural. Ishinomori creó un manga sobre la historia de Japón; en Francia se publican mangas de divulgación científica para niños, y Scott Mccloud fue pionero en la utilización del medio como expresión para libros teóricos sobre cómic. ¿Tiempo al tiempo?
Life is money!
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